miércoles, 10 de enero de 2024

Se cumplen 68 años de esta carta de Juan Perón a Florencio Monzón.

 



Carta a Florencio Monzón 10 de enero de 1956


Escrito por Juan Domingo Perón. 


Colón, 10 de enero de 1956


Señor D. Florencio Monzón Santiago


Mi estimado compañero y amigo:


Acuso recibo de su carta del 8 ppdo. y le agradezco su recuerdo y su saludo. Yo contesté ya otra anterior que no sé si la habrá recibido a estas horas. Por las dudas no deseo quedar en deuda con usted que ha sido tan amable.


Las cosas en Buenos Aires no van tan mal para nosotros. Los líos que se producen son grandes y los que hay en perspectiva, son tremendos. Es menester esperar. Según mis informes, lo bueno es precisamente lo malo que se está poniendo aquello.


Espero yo también que María le arregle allí su asunto pues veo que usted, como todos nosotros, está varado. Y pensar que estos canallas, que nos han robado todo, dicen que nosotros somos los ladrones. Algunas veces me arrepiento de no haber robado unos millones, total, por boca de estos infames, no hay gran diferencia entre la honradez y la deshonestidad.


Estoy escribiendo un artículo para Italia que me han prometido pagar. En ese caso veré de ayudar con un poco a los amigos. Nuestros amigos ricos interdictos y presos poco han podido hacer por los demás. Debemos defendernos mientras podamos.


Pienso que, en Buenos Aires, puede producirse algo en cualquier momento. La situación de la dictadura es muy difícil e inestable. Los aplastará un día sus errores y su violencia. De eso no tengo la menor duda. Es sólo cuestión de saber esperar.


Yo estoy trabajando fuerte, escribiendo para revistas extranjeras. El libro quiero que llegue primero a la Argentina y en esas diligencias estoy. No me interesa tanto que su contenido se conozca en los demás países porque se trata de cuestiones nuestras. Conviene no dar injerencia a los demás sino después se creen con derecho a meter las narices donde no deben. Los argentinos podemos arreglarnos solos.

Muchas gracias por todo y un gran abrazo.

Juan Perón


jueves, 12 de enero de 2023

Se cumplen 120 años del natalicio del salteño Lucio Alfredo Cornejo Linares




Lucio Alfredo Cornejo Linares Nació en Salta, el lunes 12 de enero de 1903. Fue un abogado y político, que ejerció Gobernador de la Provincia de Salta entre 1946 y 1949. Fue el primer gobernador de esa provincia perteneciente al peronismo.



Hijo del gobernador salteño Julio Cornejo, era propietario del Ingenio San Isidro, propiedad que había sido del fundador del linaje de los Cornejo de Salta, Juan Adrián Fernández Conejo, padre del héroe de la independencia, José Antonino Fernández Cornejo. Se graduó de abogado en la Universidad de Buenos Aires en 1928, y en su época de estudiante se unió a la Unión Cívica Radical.​


Fue abogado del Banco de Salta y asesor del Consejo Provincial del Educación. En 1838 fue elegido diputado provincial, siendo reelegido más tarde y separado de su cargo por la Revolución de 1943. Como adherente de esta revolución, fue fiscal del estado. En 1943 adquirió el diario "Norte. La Voz Radical", desde el que difundió las ideas y acciones de Juan Domingo Perón.​


Alejado del radicalismo por las luchas entre facciones, se unió al Partido Laborista, que en Buenos Aires reunía a sindicalistas sin experiencia política, pero en las provincias del norte predominaban conservadores nacionalistas y radicales. Por influencia de Perón, la fórmula propuesta para competir por la gobernación estaba formada por Lucio Cornejo y Roberto San Millán; en las elecciones del 24 de febrero de 1946 lograron una amplia victoria, en concordancia con la victoria electoral, a nivel nacional, de Juan Domingo Perón.


Formación del peronismo salteño

Si bien la formación del peronismo en Buenos Aires y sus alrededores se nutrió de las consecuencias de la incipiente industrialización, como la migración interna y los cuestionamientos a la vieja dirigencia política y sindical, en las provincias del norte argentino, donde no hubo desarrollo industrial antes de la llegada del peronismo, éste se interpreta más frecuentemente como un cúmulo de desgajamientos de los dos partidos dominantes hasta entonces, radicales y conservadores. Las actividades dominantes, en particular la agricultura orientada a la industrialización, como la del tabaco, la vitivinicultura, la extracción maderera y la caña de azúcar, no tenían actividad sindical en Salta, mientras que en la extracción petrolera el grado de sindicalización era mínimo.​


Durante el mandato de Perón como secretario de trabajo hubo un explosivo aumento del número de sindicatos y afiliados a los mismos, arrastrando las fallas organizativas esperables en dirigentes y afiliados sin experiencia alguna. Las bases de esta organización en la zona central de la provincia estuvieron en los dirigentes de la "Confederación de Trabajadores Cristianos", que durante la gobernación de facto de Arturo Fassio se amplió para transformarse en la "Confederación Gremial Salteña".​


La dirigencia política salteña estaba formada por los partidos radical y conservador, divididos ambos en dos tendencias cada una: yrigoyenistas y antipersonalistas los primeros, y liberales y nacionalistas —principalmente tradicionalistas— los segundos. Estas diferencias se ahondaron tras la revolución, aunque las nuevas alineaciones no respetaron estrictamente las anteriores; ahora la causa principal de las divisiones fue la que existía entre quienes apoyaban a Perón y quienes respondieron a la dirigencia de la Unión Democrática.


Gobernación

La fórmula Cornejo Linares-San Millán obtuvo una aplastante victoria en las elecciones del 24 de febrero de 1946, que le garantizó un completo control de la Legislatura y los municipios. Pero los partidos integrantes de la alianza triunfante se repartían los cargos casi en partes iguales, lo cual era muy ventajoso cuando estuvieran de acuerdo, pero daba paso a la inestabilidad cuando hubiera conflictos.


Cornejo formó su gabinete con José Teófilo Solá Torino en Gobierno, Juan W. Dates en Hacienda y a Ovidio Ventura —un nacionalista tradicional— como subsecretario de gobierno, que llevó al gobierno a un cierto número de personajes de extracción nacionalista.​


Durante su mandato se extendió la red vial, se mejoró la atención de salud —en gran medida por iniciativa del ministro de Salud de la Nación, Ramón Quijano—, se inauguró el Ferrocarril Trasandino del Norte​ y se reformó la Constitución provincial, cuyo texto provenía de la época del padre del gobernador, Julio Cornejo. También se adoptó oficialmente el Escudo de la Provincia de Salta, que recuerda en su heráldica al máximo héroe salteño, Martín Miguel de Güemes.​


La situación económica de la provincia y el balance fiscal de su gobierno eran críticos.​ La inflación golpeó la economía y el estado provincial no estuvo en condiciones de responder con aumentos de sueldo, lo que llevó a una crisis económica generalizada.​


Conflictos internos y renuncia

Desde el principio de su gobierno se enfrentaron dos líneas dentro del peronismo salteño, alineándose los dirigentes sindicales —en general de extracción socialista— junto con el vicegobernador, contra el titular del Poder Ejecutivo. La unificación de los varios partidos peronistas en el nuevo Partido Peronista —inicialmente llamado "Partido Único de la Revolución"— dio la oportunidad a Cornejo de desplazar a sus contrincantes: el interventor del Partido Peronista canceló la ficha de afiliación tanto del doctor San Millán, como de sus hermanos y de varios dirigentes sin experiencia política. El 18 de abril de 1949, la CGT decretó una huelga por tiempo indeterminado, contando también con el apoyo de algunos grupos peronistas opositores. La policía reprimió enérgicamente la huelga. con el resultado de cuatro muertos y más de 40 heridos. No obstante, los gremialistas no levantaron la huelga, mientras los propios seguidores de Cornejo criticaban la acción policial.​


El propio Perón solicitó a Cornejo la renuncia, que éste presentó el 31 de mayo de ese año. Dado que San Millán había renunciado en medio de la crisis, fue sucedido por el presidente de la Cámara de Diputados, Legislatura, Baudilio Espelta.​


Murió en su Salta natal, el miércoles 26 de diciembre de 1962

martes, 13 de diciembre de 2022

A 188 años de la Batalla de Castañares

 

Coronel José María Fascio 


La batalla de Castañares fue un enfrentamiento militar decisivo ocurrido en la Argentina, el 13 de diciembre de 1834, que determinó la autonomía de la provincia de Jujuy de la de provincia de Salta.


Tras varios intentos fallidos, el 18 de noviembre de 1834 los dirigentes jujeños, en un cabildo abierto, habían proclamado su autonomía y elegido como gobernador a José María Fascio. Aprovechando esto, Alejandro Heredia envió a su hermano Felipe Heredia y a Pablo Alemán a invadir Salta con un ejército de 4.000 tucumanos desde el sur.


Debido a este importante apoyo Fascio invadió Salta desde el norte, Latorre decidió enfrentar al jujeño primero por ser quien más próximo se hallaba. El día 12 de diciembre Latorre notó que la zona de la Finca de Castañares era una posición muy incómoda por lo que decidió retroceder a la ciudad de Salta por las Lomas de Madeiros. En la madrugada siguiente Fascio, recién llegado pero enterado de este movimiento lo atacó.


La columna salteña fue tomada por sorpresa completamente, poniéndose rápidamente en fuga.


Finalmente el coronel Mariano Santibáñez fingió cambiarse de bando con algunos hombres, pudiendo acercarse a Latorre a quien tomó prisionero junto a varios oficiales, lo que dejó a los salteños sin líderes llevando a su dispersión. Heredia, caudillo de Tucumán, deseando imponer su influencia hizo elegir a Alemán y a su hermano Felipe gobernadores de Jujuy y Salta respectivamente a inicios de 1836. Salta debió pagar por los gastos de la guerra a los vencedores.



Se cumplen 68 años de esta carta de Juan Perón a Florencio Monzón.

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